Por Claudio Velázquez.
La mayoría de los investigadores de Historia del Paraguay, desde hace tiempo vienen cautos ante cada aparición de supuestos documentos vinculados a la Guerra de la Triple Alianza. Muchos de estos supuestos documentos, han caído por sí solos, al utilizar sellos y firmas que nunca existieron. Un ejemplo sería el supuesto diario de campaña del Mariscal López, que nunca existió según lo refieren en dicho periodo las fuentes primarias. Pero estos supuestos documentos van mejorando en estos aspectos.
Llama la atención que la mayoría de los supuestos documentos estén vinculados con una personaje nunca mencionada en fuentes primarias del periodo, una señora de nombre Francisca Ignacia Ortiz. Aparentemente, abuela de uno los dueños de estos supuestos documentos.
Recientemente, en un medio se ha publicado una supuesta autopsia o “estudio forense” practicado al cadáver del mariscal López, firmado por un médico del ejército brasileño, médico cirujano Manuel Cardozo da Costa Lobo, fechado el 1.° de marzo de 1870. En este estudio figura que el corte del pene al cuerpo del Mariscal.
Independientemente de la calidad del historiador que aparezca en la divulgación de estos documentos, prefiero dudar de la autenticidad de los mismos. Que las instituciones oficiales como el Archivo Nacional de Asunción se pronuncien, ante la cada vez más persistente aparición de estafadores y mentirosos.
En más de 150 años, nunca ninguna institución oficial ni testigo primario de los episodios de Cerro Corá habló de estos hechos, pero hoy, por sorpresa, comienzan a aparecer. Las apariciones no se limitan a documentos, sino a objetos: desde sillas “autografiadas” por el mariscal hasta banderas con escudos patrios sin forma. Por supuesto, el incauto caerá en cuestión de segundos.
Ya se ha hecho demasiado daño a la historia del Paraguay.
