En el marco del inicio del año escolar, cuando educadores de todo el país buscan materiales de calidad para enriquecer el currículo literario, Gaceta Parnasus recupera un valioso documento: las palabras que la escritora Maribel Barreto escribió hace más de una década para presentar los tomos I y II de Literatura Infanto-Juvenil Paraguaya de Ayer y de Hoy, la monumental antología compilada por Teresa Méndez-Faith. Barreto, quien años después sería galardonada con el Premio Nacional de Literatura 2019 y llegaría a ocupar la vicepresidencia de la Academia Paraguaya de la Lengua Española, ya reconocía entonces el trabajo intelectual de una destacada embajadora de nuestra literatura. Su presentación, escrita en aquel momento del lanzamiento de estos volúmenes y que hoy rescatamos para visibilizarlas nuevamente, destaca la importancia de esta colección que reúne a 43 autores y ofrece una vidriera internacional para la literatura paraguaya. En tiempos en que las escuelas y colegios necesitan recursos que afirmen nuestra identidad cultural, estos volúmenes —tan vigentes ahora como entonces— representan una herramienta invaluable para maestros, padres y estudiantes.
Presentación de Maribel Barreto
Señoras y señores:
Con la presentación de este libro se inicia una singular aventura por las redes de intercambios culturales en la que participan la Editora Intercontinental y la autora, y hoy, con este evento reconocemos la importancia de la labor cultural que está cumpliendo la escritora Teresa Méndez-Faith. Su trabajo intelectual se agiganta cada vez que presenta un libro, sin duda alguna, es una destacada embajadora de la literatura de nuestro país; gracias a su labor investigadora y de difusión. Las producciones de nuestros poetas, dramaturgos y escritores han vencido el encierro de la mediterraneidad cultural y hoy día traspasan los límites de las fronteras geográficas del Paraguay, y pueden ser leídas y consideradas en el exterior, tanto por la calidad de las mismas como por los temas que expresan la sensibilidad y los registros lingüísticos muy paraguayos. Sus compatriotas debemos sentirnos orgullosos de que esta notable estudiosa cumpla desde el exterior una tarea encomiable, que nos enaltece a todos, colocando a la literatura paraguaya en la galería internacional, poniendo al alcance de investigadores y de estudiantes una vidriera en la que elegirán obras que son verdaderas muestras del arte de nuestro país.
Esta antología de la literatura infanto-juvenil que hoy nos ocupa es un testimonio de su acertada labor de selección, de su madurez crítica, que juzga y selecciona con espíritu, voluntad y profesionalismo. La compilación que presentan los tomos es relevante, considero que las obras expuestas en ambos se constituyen en una muestra variada y selecta de tres géneros: poesía, cuento y teatro.
Ella valora entrañablemente las aportaciones de ilustres maestros y maestras de la literatura infantil, algunas basadas en la tradición oral, tal el caso de Nidia Sanabria de Romero; la poesía de María Luisa Artecona, las fábulas de Ana Iris Chaves, y los poemas de Hugo Rodríguez Alcalá y de José Antonio Bilbao; con lo cual pretende revelar los matices inherentes de la oralidad a más de los variados temas de costumbres, nuestra gente, nuestra tierra y sus bellezas naturales.
El influjo de la interacción social ha dado lugar a la creación de cuentos basados en leyendas o casos folclóricos, que metamorfoseados y depurados se convierten en narraciones fantásticas, como los cuentos paradigmáticos del miedo, estrechamente vinculados con la psicología del rumor que suelen constituirse, a veces, en una patología colectiva, como la aparición de fantasmas —nuestros póras— renovados en cada generación, por la traslación llevada a cabo a través de los tiempos, situaciones dramáticas de nuestro devenir histórico como las almas en pena después de las grandes batallas o los temas y figuras populares que salen de su limbo definitivamente perdidos en el tiempo y recobran vida en los cuentos históricos de Margarita Prieto Yegros. Los espíritus de la selva, de los maizales, los gnomos invisibles o los duendes que habitan las cavernas.
Destaco que la selección de Teresa Méndez-Faith ha sabido ensamblar, a través de los cuentos y leyendas, lo nacional y lo universal, amasando con el amor a la paraguayidad, aunque con generoso sentido de universalidad al haber escogido poemas y cuentos de la modernidad. Los niños y jóvenes podrán leer con fruición estos materiales, pero si los maestros y los padres los leyeran alcanzarían la plenitud de su encanto.
Desde hoy, las obras de los 43 autores seleccionados transitarán los rojos caminos de nuestras campiñas, tocarán las puertas de nuestras escuelas, pulsarán los timbres de nuestros colegios y quedarán en los estantes de las bibliotecas ya creadas o por crear, para esperar a los lectores y lectoras como aliados de la enseñanza, como factores de aprendizaje placentero y sobre todo como signos de nuestra cultura, como afirmación de nuestra identidad nacional, como una contribución para el conocimiento de la creación literaria de nuestro país, en este siglo y en el año del bicentenario. Saludarán a los niños con las ilustraciones preciosas de nuestros artistas plásticos, tales como Enrique Collar, Chester Swann, Andrea Piccardo, Mirian Cabrera, Graciela Nery Huerta, Edward P. Faith o del caricaturista Nico Espinoza; que alegran las páginas de algunas de las 250 obras de todos los tiempos.
Auguramos un éxito rotundo para estos dos tomos, pues hoy le han brotado alas desprendiéndose de la optimista voluntad de Intercontinental Editora que apuesta al país y a la paciente labor investigadora de Teresa Méndez-Faith. Felicitaciones por tan loable emprendimiento.
