ZOOM
Whose dreams are these?
There are never any automobiles
or airplanes. I’m never writing.
These dreams belong to another time,
when nothing was written down,
a horrible fate for a writer.
I’m in someone else’s idea
of a good time, but I’m never
a drunkard on Olympus delivering
divine messages. That’s out
of my league. There’s often music –
why Mozart? I’m not that old —
I’m spry and agile, I’m never older
in dreams,
but I’m always somewhere else
I can’t quite place. Last Monday night
I was definitely someone else.
I dreamt about a class reunion
where everyone knew me
but I had no idea who they were.
Who are you?
Another night, and this one
was a bit scary, I swam across
the lake with my head under
water, I didn’t have to breathe air.
In my waking life I can’t swim,
so this wasn’t me either.
Who am I?
What is the message of these dreams?
Why can’t I be someone who inhabits
the Arts and Leisure section
of the Sunday New York Times — a world of
premieres and reading all the new books,
a kind of cultural levitation?
That sort of flying would be fun.
I implore the dream editor
to lay off the senseless fantasies,
tell him give me real dreams
such as my mind can explicate,
and stop infesting my nights with
someone else’s nonsense. I want to
be myself, only more so.
ZOOM
¿De quién son estos sueños?
Nunca hay automóviles
ni aviones. Nunca escribo.
Estos sueños pertenecen a otro tiempo,
cuando nada se escribía,
un destino horrible para un escritor.
Estoy en la idea de otra persona
de lo que es pasarlo bien, pero nunca soy
un borracho en el Olimpo entregando
mensajes divinos. Eso está fuera
de mi alcance. A menudo hay música,
¿por qué Mozart? No soy tan viejo;
soy ágil y vivaz, nunca soy mayor
en sueños,
pero siempre estoy en otro lugar
que no logro ubicar. El lunes pasado por la noche
definitivamente era otra persona.
Soñé con una reunión de exalumnos
donde todos me conocían
pero yo no tenía ni idea de quiénes eran.
¿Quién eres tú?
Otra noche, y esta
fue un poco aterradora. Nadé a través
del lago con la cabeza bajo
el agua. No necesitaba respirar aire.
En mi vida normal no sé nadar,
así que esto tampoco era yo.
¿Quién soy?
¿Cuál es el mensaje de estos sueños?
¿Por qué no puedo ser alguien que habita
la sección de Arte y Ocio
del New York Times del domingo—un mundo de
estrenos y lectura de todos los libros nuevos,
una especie de levitación cultural?
Ese tipo de volar sería divertido.
Le imploro al editor de sueños
que deje de lado las fantasías sin sentido,
que me dé sueños verdaderos
de esos que mi mente puede interpretar,
y que deje de infestar mis noches con
las tonterías de otros. Quiero
ser yo mismo, pero aún más.
MARK BROMBERG
Traducido por Thomas Whigham
